Los origenes de las Fallas de Valencia

fallas1

Las fallas de Valencia son un espejo que deforma y caricaturiza nuestra propia existencia.

Las fallas son auténticos monumentos formados por una o dos figuras gigantescas rodeadas por grupos de figuras más pequeñas, “ninots”. Las fallas principales llegan a alcanzar los veinte metros de altura, que se convierten en el eje central del monumento y representan el tema de la falla, el cual se explica en las escenas o grupos de “ninots” que las rodean.

Declaradas Fiestas de Interés Turístico Internacional, famosas en todo el mundo, nacieron del pueblo y fueron rechazadas, en un principio, por la burguesía y el clero. Tienen su origen en la costumbre de los artesanos que en el invierno encendían al anochecer candiles suspendidos en el “estai”, “parot” o “pelmodo”, similar a un largo candelabro con varios brazos. Al llegar el buen tiempo, la primavera, lo quemaban y los carpinteros, que durante todo el año habían estado trabajando en sus talleres, aprovechaban la llegada del buen tiempo para limpiar sus carpinterías sacando los tablones, tablillas y demás a la calle y apilándolas les prendían fuego. Con el tiempo, los vecinos comenzaron a apilar muebles y otros elementos viejos que ya no les servían en la casa. Esto se convirtió en una fiesta popular y lo que en un primer momento eran muebles poco a poco se llegó a representar mediante “ninots”, lo que provocó el disgusto de la burguesía y del clero (generalmente ironizaban sobre ellos).

fallas2

La realización de una falla es larga y compleja: primero hay que realizar un boceto, después se realiza la maqueta a escala que visualiza en tres dimensiones el desarrollo de la idea y por último, la construcción y el montaje (primero la carpintería, luego el modelado y finalmente la pintura). Toda esta elaboración para presentar la obra gigantesca en la calle, en ocasiones presupuestada hasta en más de ciento veinte mil euros.

Lo encontré en Escuelai.

~ por esmiblogypunto en Marzo 18, 2009.

Escribe un comentario